Reseña: Orgullo y Prejuicio

Orgullo y prejuicioOrgullo y prejuicio de Jane Austen
estrella1estrella1estrella1estrella1estrella0

“Me pregunto quién sería el primero en descubrir la eficacia de la poesía para acabar con el amor.”


11 años pueden cambiar muchas cosas.

Como ya muchos saben, no leía este libro desde el 2004. En aquel entonces me pareció una joya del romance (claro que a los 14 años cualquier cosa parece una joya del romance so, you know), Mr. Darcy me parecía perfecto y Elizabeth la protagonista más inteligente que me hubiese encontrado jamás.

Tras esta relectura, sin embargo, me consigo con que:

a) Se me hace imposible considerar Orgullo y Prejuicio como un romance. Ahora me resulta evidente que se trata de una critica a la sociedad inglesa del siglo XIX. Todas las señales están ahí; desde el satírico desarrollo de cada uno de los personajes —del más sensato (Mr. Bennet), pasando por los intelectuales (Mary), hasta el más necio (Collins)—, hasta la profunda ridiculización de las situaciones que estos protagonizan. Sí, claro que en medio de todo eso hay una historia de amor, pero ¿qué libro no tiene una?

b) Elizabeth Bennet no es más que el alter ego de Jane Austen. Lizzy confiesa, en más de una ocasión, que se dedica al estudio del carácter de todos aquellos quienes la rodean y que disfruta el reírse de los defectos de sus conocidos. Descripción fidedigna de Austen si nos fijamos en los temas de sus obras y escritos. Paralelamente a esto, debo admitir también que Elizabeth me agradó mucho menos que en nuestro primer encuentro. Su ingenio me pareció menos perspicaz, sus bromas y -jah!- prejuicios hacia los demás me parecieron excesivos, inclusive su “amor” por Darcy se me hizo calculado. Este, misteriosamente, comienza a aflorar cuando visita Pemberley y, de hecho, ella misma afirma luego que la riqueza del caballero influye en sus sentimientos hacía él; y que aunque estos “no son tan tiernos como los de Jane por Bingley, ciertamente son sensatos”.

golddigger

c) Darcy me sigue pareciendo tan perfecto como siempre. El grosero y déspota que se ve transformado gracias al amor es un tema recurrente en las novelas rosas -y no tan rosas- modernas, sin embargo nadie ha logrado retratarlo tan magistralmente como Austen con su orgulloso Mr. Darcy. Humillar a los demás con inteligencia y elegancia no es tarea fácil, pero alguien tiene que hacerlo.


En conclusión:
Aunque no lo disfruté tanto como lo hice por allá por el 2004 -cuando la historia de amor me cegó ante cualquier defecto-, Orgullo y Prejuicio es un clásico que no pierde fuerza. Su retrato de la sociedad -exceptuando los carruajes y algunas otras formalidades de la época- se mantiene vigente; lo avanzado de sus personajes (sobretodo la independencia de Elizabeth) y su romance siempre serán puntos de referencia. Una lectura obligada para románticos y cínicos, por igual.

En 11 años pueden cambiar muchas cosas, pero el encanto que me produce esta historia no es una de ellas.


View all my reviews

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s