Reseña: El resplandor

El resplandor
El resplandor de Stephen King
estrella1estrella1estrella1estrella0estrella0

“Allí, en el «Overlook», las cosas seguían y seguían. Allí, en el «Overlook», todos los momentos eran un momento.”


Leí este libro el pasado mes de Enero como parte de la lectura grupal del PopSugar Reading Challenge en Español y por más que estaba encantada de comentarle a todos los que me preguntaran (y a los que no también), lo que me estaba pareciendo el libro a medida que avanzaba, una vez lo hube terminado mi mente colapso. Tenía tantas cosas que decir (acerca de la escritura, de la complejidad de los personajes, de las metáforas y simbolismos utilizados por el autor) que cuando intentaba juntarlas en una reseña terminaba por no decir nada (¿“bloqueo del reseñador”?). Era frustrante, así que decidí esperar, dejar que el tiempo pasara y mi mente se aclara. Un mes después, finalmente logré escribir un par de párrafos decentes(?) con menos detalles de los que planeaba inicialmente pero (como dirían Los Amigos Invisibles)  esto es lo que hay. Así que vayamos a ella…

“La reunión de fantasmas o espíritus, o tal vez fuera el hotel mismo, un espantoso laberinto de espejos donde todos los espectáculos terminaban en la muerte, donde todos los espantajos pintados estaban realmente vivos, donde los setos se movían, donde una llavecita de plata podía desencadenar la obscenidad.”

El Resplandor tiene el merito de ser una de las historias de terror mas reconocidas. Gracias a la película (la hayas visto o no), su nombre se encuentra guardado en la memoria colectiva junto con imágenes de terroríficas gemelas y una puerta destrozada. Y sin embargo, la realidad del libro se aleja mucho de ese terror visible y truculento, encontrándonos en cambio con un terror más sutil, más sugerente y más oscuro: el terror de la mente humana.

King explora (y nosotros junto con él) las consecuencias de una de las mayores debilidades del ser humano: su inherente claustrofobia. Y no sólo la claustrofobia literal y evidente de una familia atrapada durante meses en un hotel aislado por la nieve, sino también aquella que siente una mujer atrapada en un matrimonio que la aterra; un hombre atrapado en sus vicios, en su fracaso; un niño atrapado en un tobogán oscuro, en una habitación prohibida, en sus miedos, en su mente. Una claustrofobia tan vívida y honesta que en más de una ocasión me aceleró el corazón como si estuviera allí con ellos. Esa es la magia de este terror: tal vez no crees en los fantasmas que habitan el hotel, pero te crees el miedo de los personajes porque es real, porque fácilmente podría ser tu miedo. Porque, de hecho, a veces lo es.

Ese desenvolvimiento de los personajes, como ya es costumbre con los libros de King, ha sido para mí lo más interesante. Wendy no me ha parecido gran cosa, ni como madre ni como mujer, pero ha sido refrescante la ambigüedad de Jack. Me dolió ser testigo de su espiral de destrucción, de su descenso de buen padre a maníaco; así como también la pérdida de la inocencia de Danny. Un dolor que sólo puede existir cuando los personajes viven y se adueñan de un pedacito de ti.

¿Lo malo? El desenlace. Toma todo las señales que nos ha venido insinuando, todas las sutilezas humanas y las destruye a martillazos (literalmente). Apostando por lo sobrenatural sin ton ni son. Resulta caricaturesco, simplista e inclusive deshonesto luego de tantas paginas de terror psicológico. Aún así, sin ser el mejor libro de King (La Zona Muerta sigue siendo mi favorito), es uno que vale la pena leer si te interesa la mente humana y sus reacciones ante el temor.


View all my reviews

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s